Carmen Almansa, VOLPA en Paraguay ¿Qué expectativas tenías respecto al curso de formación? El curso me dio cosas que no esperaba. Pensaba que era un curso de preparación que te hacía reflexionar de por qué me quería ir, de pinceladas más teóricas, y preparación del viaje. ¿Qué motivaciones descubriste que te movían a irte? El primer bloque del curso fue impresionante, porque pensé que aunque no me fuese, ya me había servido muchísimo para reflexionar sobre mi vida, sobre qué quería y qué no, qué me estaba llevando a hacer esto. Fue también una época que me descolocó y me revolvió mucho, al final para bien, claro. Me ayudó a poner nombre a lo que sentía. Lo que me movía, por decirlo en una palabra, fue una cuestión de justica, es lo justo que yo pueda ir allí y vivir lo que están viviendo ellos. Al volver poderlo transmitir aquí, y allí dar lo mejor que pueda de mí y empaparme de todo ello. Y sobre todo, poder compartir con ellos el vivir su vida. Cuéntanos dónde vas, por cuánto tiempo y qué vas a hacer. Pues no lo sé muy bien... (jaja). Voy a Paraguay, a Bañado Sur, que es un barrio de Asunción. Estaré con Fe y Alegría Paraguay, y en principio voy a trabajar con guarderías de niños pobres. Pero igualmente cuando llegue lo veremos. Y me voy para dos años. ¿Cómo te planteas el hecho que vas a estar dos años lejos de la familia y los amigos? La verdad es que cuesta, cuesta mucho, pero es gracias a que tengo familia y amigos -unos anclajes muy fuertes-, es por eso me voy: si no estuviera bien aquí no me iría. Sé que además todos me apoyan. Ahora que estoy de despedidas es duro, me da mucha pena, todo tu entorno lo dejas, lo aparcas durante dos años, que es un tiempo muy largo, pero al final el tiempo pasa muy deprisa, y me lo planteo como que esto entra en mi proyecto de vida y la vida es muy larga, dos años van a ser nada, y ellos van a estar siempre aquí y yo allí para ellos. ¿Qué expectativas tienes de lo que vayas a aprender o que te vayan a costar más? El calor, probablemente... Supongo que el choche cultural, aunque tenga la mente muy abierta, pero sé que hay cosas que no me van a dejar de sorprender, que no voy a poder luchar contra algunas otras, por ejemplo, con el tema de las mujeres. La pobreza supongo que me tocará, me impactará, y voy a tener que vivir con ella, porque voy a un barrio que es un basural, las calles están hechas en medio de la basura, el olor, supongo que esto al principio será un choque porque no estoy acostumbrada a ello. También habituarme a la muerte... Pero no hay nada que me angustie. ¿Qué crees que puedes aportar tú? En el ámbito laboral, llevo mucho tiempo trabajando con niños, así que creo que puedo aportar bastante, como sacar alguna dinámica, por ejemplo. Y en el ámbito personal, soy cariñosa y divertida así que puedo aportarlo en algunos momentos. Todos tenemos algo que aportar a los demás. |
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