La Campaña Mundial por la Educación nació en 1999, y su principal objetivo es movilizar a la ciudadanía para que exija a sus respectivos gobiernos y a la comunidad internacional que cumplan el compromiso que los mandatarios asumieron en Dakar el año 2000: lograr los seis objetivos que garantizan una Educación para Todos y Todas en el 2015.
Precisamente, esta Asamblea ha tenido lugar "a la mitad de camino", una muy buen ocasión para revisar los logros alcanzados en la situación educativa en el mundo, y los retos para los años siguientes. Las conclusiones no dejan mucho respiro. Ciertamente, algunos países han hecho importantes esfuerzos, incrementando la escolarización, como India, Mozambique o Tanzania; otros avanzan en la alfabetización de adultos, como China, y otros, como Bolivia, destinan mayores recursos financieros. Sin embargo, en el mundo actual, 70 millones de niños y niñas no van a la escuela, una de cada cinco personas adultas no sabe leer ni escribir, y la ayuda para educación básica ha disminuido entre el 2004 y el 2005 en un 25%.
Por todo ello, las organizaciones reafirmaron la necesidad de seguir trabajando sin tregua para conseguir que la Educación para Todos y Todas se haga realidad, y priorizaron las líneas estratégicas para los próximos tres años de la Campaña. Entre ellas destacan la necesidad insistir en que la educación es un derecho humano de todas las personas, y no es solamente un "gasto social" para los países; y que para garantizar este derecho no es suficiente con que se posibilite el "acceso a la educación", sino que es necesario lograr una educación de calidad.
El último día de la Asamblea, el Relator Especial de Naciones Unidas por el Derecho a la Educación, Vernor Muñoz, recordó por qué es tan importante no escatimar esfuerzos: "El derecho a la educación no se reduce a la experiencia pedagógica. La educación puede transformar estructuras sociales y tiene la capacidad de cambiar las prácticas de vida, procesos de aprendizaje, y ciertamente, la constitución de ciudadanías" .
Y con este mensaje, nos volvemos de Sao Paulo "con las pilas recargadas" y metidos/as de lleno en el próximo encuentro, la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME). La última semana de abril, estudiantes, jóvenes y adultos de más de 120 países uniremos nuestras voces en un solo grito: "Superemos la exclusión, ¡calidad en la educación! Pon tu pieza, todas cuentan". En España, el 24 de Abril tendrán lugar diferentes actos en los que los niños/as presentarán un puzzle para explicar qué es necesario para acabar con la exclusión, y recordar a los gobernantes sus compromisos para asegurar que nadie se quede excluido de una educación de calidad.
