Entreculturas, como miembro de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo (CONGDE), ha participado en el Foro de la Sociedad Civil que tuvo lugar los días inmediatamente anteriores al desarrollo de la Cumbre y en el que se reflexionó bajo el lema "Invirtiendo en un desarrollo centrado en las personas".

En este foro se reunieron más de 250 organizaciones y redes de todo el mundo con el objetivo de revisar las metas que se plantearon en Monterrey (2002) y proponer nuevos mecanismos de financiación para el desarrollo a fin de alcanzar los Objetivos del Milenio. El Foro de la Sociedad Civil consideraba que esta era una ocasión perfecta para tratar los problemas estructurales que han llevado a la crisis económica mundial, que deja a los más pobres aún más desprotegidos, pero, una vez más, se ha desaprovechado la oportunidad. Muchas de las organizaciones han manifestado su desilusión, ya que los gobiernos participantes en la Cumbre no han alcanzado metas tangibles para acabar con la pobreza.

"Las naciones más pobres deben poder ejercer su soberanía y decidir sobre sus políticas internas sin interferencia de los países del Norte ni de las instituciones de Bretton Woods", reza la declaración final del Foro de la Sociedad Civil.

 

Por una solución duradera y solidaria

Justicia y Paz ha publicado en su último boletín un artículo a la luz de la Cumbre de Doha y la crisis financiera mundial el cual reproducimos a continuación por su interés:

<<La Nota de la Santa Sede es un texto donde se critica con claridad el actual orden económico internacional y donde se proponen medidas muy interesantes en pro del bien común de la humanidad y de los empobrecidos de nuestro mundo.

Se denuncian los paraísos fiscales y la disminución de la progresividad de los sistemas fiscales: Los procesos de globalización han cambiado el tipo de composición de la tasación, no sólo de directo a indirecto (con la probable consecuencia de una menor "progresividad" de los impuestos, es decir, de una menor capacidad de pesar porcentualmente más sobre aquellos que disponen de rentas más elevadas), sino sobre todo han comportado una traslación de la tasación del capital a la tasación del trabajo.

Se erosiona la detracción fiscal sobre las actividades empresariales más grandes y más móviles en el campo internacional, o que pueden fácilmente recurrir a los centros "offshore". Se tasan en cambio mayormente los factores productivos menos "móviles" y que difícilmente pueden escapar al gravamen fiscal, es decir, a los trabajadores y las pequeñas empresas.

Se condena la prioridad del capital sobre el trabajo: La crisis financiera es el resultado de una praxis cotidiana que tenía como punto de referencia la absoluta "prioridad del capital" respecto al trabajo -incluso del trabajo, alienado, de los mismos operadores financieros (horas de trabajo larguísimas y estresantes, horizonte temporal cortísimo de referencia para las decisiones).

Se propone: Un impuesto solidario sobre las tarifas aéreas; la reducción de la evasión fiscal hecha posible por la existencia de paraísos fiscales; la movilización de las remesas de los emigrantes para el desarrollo local de los países de destino con iniciativas, por ejemplo, de microcrédito; la tasación de las transacciones en valor y /o del comercio de armas; la creación de instrumentos innovadores de préstamo como la "International Financial Facility"; la emisión por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) de derechos especiales de retiro; la contribución voluntaria asociada al uso de tarjetas de crédito; la inversión financiera en "fondos éticos"; la recogida a través de loterías solidarias.>>

 

Enlaces de interés:

Declaración final del Foro de la Sociedad Civil en Doha

CONGDE: Resultados del Foro de la Sociedad Civil. Doha 2008

Nota de la Santa Sede sobre Finanzas y Desarrollo