Fe y alegría Perú: 40 años educando con el corazón

"Fe y Alegría Perú inicia sus actividades en 1966 con la creación de cinco colegios en las zonas pobres que circundaban el perímetro de Lima, aunque su fundación se registra el 31 de julio de 1965. Fue el Padre José María Vélaz, fundador de Fe y Alegría, quien con su gestión -y gracias al valioso apoyo de las principales autoridades políticas del país, de la madre María Miranda de las Madres del Sagrado Corazón y de las maestras de la Escuela Normal de Monterrico- logró que la obra obtuviera sus primeros cimientos para caminar hacia su principal objetivo: la educación integral de calidad para los sectores marginales.

Desde entonces, cada año Fe y Alegría ha ido creciendo gracias al cariño y apoyo de miles de peruanos quienes, a través de diferentes medios, han hecho posible la educación de miles de niñas, niños y adolescentes de escasos recursos. De 1967 a 1974 fueron años de organización, constitución de equipos de trabajo para la dirección del movimiento, el acompañamiento pedagógico de los centros, el cultivo de relaciones con el Estado y la búsqueda de las bases de financiamiento. En esta etapa se fortalecen las líneas de capacitación docente, la reflexión sobre la educación popular y la educación técnica, la construcción de colegios y la expansión a provincias. Entre 1975 y 1979, se enfatiza la consolidación del equipo y el accionar pedagógico, se potencia la educación técnica a través de talleres y una formación más integral y se sientan las pautas de una política de construcciones.

La década de 1980 se caracteriza por una mayor preocupación por la calidad educativa, con soporte en una profundización del sentido de misión e ideario pedagógico de Fe y Alegría y en pautas de organización escolar. Desde la década de 1990, ya con una madurez adquirida a lo largo de los años, se emprende una política de diversificación de los proyectos educativos. Así, surgen los Programas de Autoempleo, la fundación de colegios en la selva, la expansión de la educación rural a través de redes escolares, la Defensoría del Niño, la Escuela de Padres y la educación radiofónica. Todo este esfuerzo responde al compromiso de ayudar a superar las necesidades concretas de los sectores populares menos favorecidos, para que ellos mismos sean protagonistas de la mejora de su calidad de vida. 

A lo largo de estos 40 años, la obra ha crecido y se ha fortalecido, ampliando su ámbito y modalidades educativas en los asentamientos marginales de la costa, sierra y selva del país. De la mano de sus directores -Padre Antonio Bachs (1968-1987), Padre Jesús Herrero (1988-1997) y Padre Juan Cuquerella (desde 1998)- y con el trabajo de 37 congregaciones, además de profesores y padres de familia, en Fe y Alegría se trabaja con la misma ilusión y entusiasmo que al inicio para cumplir con la misión iniciada por el Padre Vélaz: llevar la educación a los más desfavorecidos."

De las memorias del Padre Antonio Bachs sj. 

 

 

Fe y Alegría Argentina: 10 años construyendo calidad educativa

Fe y Alegría Argentina fue fundada cuando la Federación tenía más de 40 años. La realidad económico-social y educativa del país permitía una cobertura educativa bastante extendida territorialmente. Sin embargo, el problema residía en la calidad de las ofertas existentes, lo que propiciaba una alta deserción escolar y altos índices de repetición de curso por parte del alumnado. Por esto nace el movimiento en la Argentina, para dar una propuesta de alta calidad educativa en las zonas más necesitadas del país.

Fe y Alegría Argentina surge por iniciativa de la Compañía de Jesús. Los padres jesuitas designaron al P. Juan Carlos Pérez para trabajar en este proyecto a mediados de 1994. Pasado un tiempo de estudio y conocimiento de la Federación Fe y Alegría Internacional, se inaugura el primer centro educativo en el Barrio Juan Bautista Alberdi de Resistencia, en el Chaco, el 3 de junio de 1996. Luego siguieron el de Perico, en Jujuy, y el del Barrio Ongay, en la ciudad de Corrientes.

Más adelante, gracias al espíritu emprendedor del P. Juan Luis Moyano sj, se irán fundando otros centros educativos y de promoción social en Bella Vista, provincia de Corrientes (1999), en Taco Pozo, provincia del Chaco (1999), en Monterrico, provincia de Jujuy (1999); en el barrio Solidaridad de la ciudad capital de la provincia de Salta (1999), en Embarcación, provincia de Salta (2001) y en San Miguel Gran Buenos Aires (2003).

Actualmente Fe y Alegría Argentina está dirigida por José María Mattaldi, y continúa presente en las zonas con índices de pobreza más altos del país. Cuenta con apoyo de los gobiernos provinciales y otros actores locales que reconocen la gestión de los centros educativos y de promoción como una respuesta valiosa a la altura de la emergencia social presente.

 

 

Muere Juan Luis Moyano sj, (1946-2006)

Al celebrar el décimo aniversarios de Fe y Alegría Argentina, queremos recordar también la figura del que fuera su director Juan Luis Moyano sj, fallecido recientemente, ya que fue una persona clave en el trabajo por la solidaridad y la justicia.

El P. Juan Luis Moyano sj, Director de Fe y Alegría Argentina desde 1998 hasta 2006,. nació el 4 de febrero de 1946 en el seno de una familia numerosa (era el tercero de 7 hermanos). A los 18 años ingresó en la Compañía de Jesús y a los 20 inició su carrera de Filosofía en la Universidad  bonaerense de San Miguel. Su siguiente período de formación transcurrió en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe, donde siguió manifestando su preocupación social acompañando a una comunidad cristiana en la isla de Alto Verde -población marginal próxima a la ciudad- y participando en el sindicato de docentes de la provincia de Santa Fe.

En su primer año de estudios de Teología (1972), nuevamente en Buenos Aires, vivió en una pequeña comunidad de jesuitas en Ituzaingo y trabajó como albañil mientras pasaba sus exámenes en la facultad de San Miguel. 

En noviembre de 1974 se decreta en todo el país el Estado de Sitio. A los pocos días, al salir de una reunión, fueron detenidos por la policía de Mendoza todos los educadores del Barrio de San Martín -donde se encontraba, para entonces, el Padre Moyano-. Pasó 15 días en la cárcel hasta que obtuvo la libertad condicional. A partir de ese momento, comenzaron los verdaderos problemas. Antes, incluso, del golpe militar de 1976 ya se había empezado a aplicar en todo el país una metodología de secuestros selectivos por la que murieron miles de personas. "Estuve tres días desaparecido, siendo interrogado y torturado continuamente", escribiría el jesuita. En diciembre de 1974, Moyano fue trasladado a la cárcel provincial de Mendoza donde pasó más de cuatro meses. En 1975, aprobada su solicitud de salida del país, se exilió a Frankfurt (Alemania) con objeto de terminar sus estudios de teología.

En octubre de 1977, acabada su formación, Juan Luis Moyano fue destinado a Perú, donde viviría hasta 1990. Entretanto, en 1978, fue ordenado sacerdote en compañía de sus familiares y amigos. Al año siguiente, de Jaén se traslada a la ciudad portuaria de Ilo, al sur de Perú, donde cosechó innumerables amigos. Además de su actividad pastoral, Juan Luis ejerció de docente y fundó el Centro Pedro Pescador, una escuela para capacitación laboral de jóvenes.

Coincidiendo con esa etapa de estabilidad, Buenos Aires también recobra la democracia (1983). Aprovechando estas circunstancias, el Padre Moyano realizó un breve viaje para visitar a sus padres y a sus hermanos por Navidad. Sería ya en 1990 cuando regresó definitivamente a Argentina. Dos años más tarde, en 1992, Moyano es nombrado Consultor de Provincia, Director y Superior del Centro de Investigación y Acción Social (CIAS) y Delegado de Pastoral Social.

Desde 1998, Juan Luis Moyano asumió el gran desafío de Fe y Alegría, convencido de que la educación es una herramienta para el desarrollo de las personas. "La concepción que sustenta esta propuesta es que los pobres y, especialmente, los más abandonados y con menos posibilidades, tienen derecho a una educación de calidad que los prepare a la vida igual o mejor que los que pueden pagar por ella", declaró.

En Entreculturas, nos unimos al dolor pero, sobre todo, al buen recuerdo que guardan de este jesuita comprometido y entregado tanto sus familiares como sus amigos. Sin duda, el Padre Juan Luis Moyano fue un ejemplo a seguir y esperamos que su huella permanezca patente durante mucho tiempo.

 

 

25 años de Fe y Alegría Brasil

La Fundación Fe y Alegría partió de la iniciativa en 1980 del Padre José María Vélaz, en colaboración con las provincias jesuitas de Brasil. En 1984, el movimiento estaba extendido por los Estados de Mato Corzo, Minas Gerais, Rio de Janeiro y Panamá, fundamentalmente a través de los programas de atención a niños pequeños y centros infantiles organizados a partir de la movilización de las comunidades locales. En 1986 se consolida el apoyo al asociacionismo de los trabajadores rurales y urbanos de Paraná. Poco a poco se iba agravando el problema de los niños y niñas de la calle. En los años siguientes, se ampliaría la atención a niños y adolescentes en edad escolar con proyectos de educación no formal, centros de juventud y oficinas, especialmente en las regiones de Sao Paulo, Río de Janeiro y Paraná.

Actualmente, Fe y Alegría Brasil está implementado su trabajo, junto a la población infantil y juvenil, buscando una mejora de la educación formal y no formal por medio de la capacitación de educadores, Programas de Atención Directa y participando activamente también en el área de Defensa de los derechos de los niños y adolescentes. Fe y Alegría Brasil concibe la educación como un medio de desarrollo humano y político que permite a los beneficiaros crear espacios de participación real en la sociedad para poder así transformar y ejercer su ciudadanía.


 

Fe y Alegría Bolivia: 40 años promocionando a la sociedad

La idea que da origen a Fe y Alegría en Bolivia surge del P. José Vidal, párroco de un barrio popular de la ciudad de Santa Cruz, quien conversando con el P. Victor Blajot, por entonces Padre Provincial de la Compañía de Jesús, le manifiesta su interés en que la institución construyera alguna escuela en el país. Entusiasmado con el proyecto, el P. Blajot hace los primeros contactos con el P. José Ma. Vélaz con el fin de analizar la posibilidad de extender la obra educativa a Bolivia. De esta forma, en junio de 1965, los jesuitas Blajot y Vélaz aprueban la iniciativa con la concepción original de ofrecer oportunidades de educación escolar a los sectores menos favorecidos del país.

En 1966 Fe y Alegría inicia actividades respaldada por un Convenio con el Estado Boliviano (vigente a la fecha) el cual facilitó su comienzo con la apertura de siete escuelitas ubicadas en sectores por entonces periurbanos de La Paz y Santa Cruz y su expansión progresiva. Por ello, 1966 es reconocido en Bolivia como año de fundación de Fe y Alegría en el país. El especial apoyo de la Compañía de Jesús, responsable institucional de la orientación y conducción de Fe y Alegría en este país, ha sido factor clave del impulso sostenido de sus actividades.

Desde su fundación en 1966, se ha propuesto responder a la demanda de servicios educativos integrales y de calidad a los sectores urbano-populares y campesinos discriminados por aspectos económicos, sociopolíticos, étnicos, culturales, de género, generacionales y de discapacidad para potenciar su desarrollo personal y su participación social. Ya desde sus orígenes, se define como Movimiento de Educación Popular Integral y Promoción Social, manifestando así la diversidad de sus beneficiarios y la amplitud de sus servicios educativos, que inciden en campos directamente conectados con el desarrollo económico, social, político, cultural y religioso.

Para 1972, ya se tenían 90 centros educativos y se había logrado demostrar la eficacia del modelo, tanto para la atención de las demandas educativas, como para la participación comunitaria en la búsqueda de soluciones a sus problemas. A partir de entonces, la expansión ha estado acompañada de esfuerzos orientados a la mejora profesional de los maestros, la reflexión social y pedagógica, la búsqueda de mejores respuestas a los desafíos históricos del país, el desarrollo del currículo y diseño de materiales educativos y acciones de fortalecimiento institucional.

Fueron varias las personas que impulsaron los primeros pasos de Fe y Alegría en Bolivia, entre quienes no podemos dejar de destacar al P. Antonio Villalba (primer Coordinador de la institución y promotor de las reconocidas rifas) así como al Prof. Humberto Portocarrero, primer Director de Fe y Alegría, desde su mano la obra creció en calidad y cantidad. Fe y Alegría ya está presente en los nueve departamentos de Bolivia, con 403 unidades educativas donde se desarrollan diversos programas de educación y promoción social.

En Entreculturas-Fe y Alegría España estamos profundamente orgullosos de formar parte de esta gran familia. Los aniversarios de Brasil, Argentina, Perú y Bolivia demuestran el firme compromiso de la Institución con la educación para el desarrollo y para la transformación social en todo el mundo. Felicitamos, pues, a estas sedes veteranas y les trasladamos nuestro ánimo para que no cesen en su esfuerzo por lograr una sociedad más justa y humana para todos y todas.