El SJRM Ecuador denuncia el doble discurso, abiertamente contradictorio de la Unión Europea, así como la violación que comete contra los Derechos Humanos que dice defender. También denuncia cómo los gobiernos europeos desconocen y minimizan el gran aporte de los migrantes al desarrollo económico, social, político y cultural de sus Estados.
Fuente SJRM - Ecuador
Hace pocos días la Unión Europea aprobó la Directiva de "Retorno", la cual se refiere al endurecimiento en el trato a los inmigrantes que se encuentran en situación irregular dentro del territorio del macro - estado europeo. El contenido de esta directiva tiene tres ejes: la xenofobia, la persecución y la criminalización de la migración, dejando atrás el concepto de la movilidad como un derecho humano.
Esta decisión, que penosamente ha sido adoptada con una amplia mayoría del Parlamento Europeo, constituye un incentivo a las prácticas violatorias de los derechos y contrarias a la dignidad e integridad física de los migrantes -que muchos de los Estados de la Unión Europea han implementado-, e invita a endurecer las políticas migratorias a aquellos Estados en los cuales existía un rezago de respeto a los derechos de los inmigrantes.
La Directiva busca que todos aquellos migrantes indocumentados sean expulsados del territorio europeo e, incluso, permite la detención "administrativa" hasta por 18 meses. En este sentido, esta criticable y polémica Directiva europea no hace referencia a los Estados a establecer una política de regularización incluyente, ni siquiera para aquellas personas que se encuentren aportando, como millones lo hacen, a las economías de estos Estados.
Queda claro que, el adecuar las legislaciones y procedimientos internos de los Estados a esta Directiva constituye un retroceso en materia de derechos humanos, y una abierta contradicción a las luchas históricas por las libertades que han tenido lugar en estos mismos Estados.
Por otra parte, el retorno "voluntario" que propone la directiva no está ligado al poder de decisión de la persona, ya que si el inmigrante en situación irregular no acepta el someterse al proceso administrativo, será expulsado obligatoriamente, previa la ya mencionada detención de hasta 18 meses.
La Directiva aprobada prevé también la expulsión inmediata de menores no acompañados y la detención de menores conjuntamente con sus familiares, criminalizando de tal manera el derecho a migrar y desconociendo la obligación de los Estados de brindar la protección adecuada a los niños, niñas y adolescentes, especialmente en situación de vulnerabilidad, como es el caso de los inmigrantes o hijos de inmigrantes.
A todo esto se agrega la implementación de un proceso administrativo sumario, en el cual se violenta el derecho a la defensa, pues se deja a libre albedrío de los Estados proveer de defensa gratuita como corresponde de acuerdo al debido proceso y a los estándares internacionales de derechos humanos.
Los países europeos presentan un doble discurso, abiertamente contradictorio y poco transparente, al haber adoptado esta resolución, puesto que hace menos de un mes, en el marco de la Cumbre "América Latina - Europa" se instaba y proclamaba la necesidad de potenciar una "globalización humana" y un proceso de dignidad y equidad en el trato entre ambas regiones. Ahora, esta medida desdice todo este planteamiento, ya que lo único que provocará es temor en los migrantes y una mayor persecución por parte de los aparatos estatales.
Ha sido comprobado que el endurecimiento de medidas contra los migrantes en ningún país del mundo ha significado la detención de las oleadas humanas que, por diferentes razones, quieren rehacer sus vidas en países diferentes a los que nacieron.
Con estas acciones, los gobiernos europeos, desconocen y minimizan el gran aporte que los migrantes (latinoamericanos, africanos, asiáticos) han dado al desarrollo económico, social, político y cultural de sus Estados. Recordemos que, en gran medida, la reconstrucción de Europa tras la II Guerra Mundial fue gracias al aporte de migrantes de todas las nacionalidades que llegaron a diferentes países y volvieron a levantar las economías de post-guerra en la región, y que Estados como el español o el italiano, fueron emisores de migrantes en grandes proporciones.
¿Qué es el Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes - Ecuador?
El Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes - Ecuador (SJRM) es una institución que trabaja el refugio y la migración desde la perspectiva de la integración y la defensa de los derechos de la población migrante y refugiada en nuestro país. El hecho migratorio en el Ecuador no se limita sólo a la salida de ecuatorianos, sino que se extiende a la presencia de población colombiana en situación de refugio, como consecuencia de la guerra civil que Colombia vive desde hace más de cincuenta años e intensificada por la ejecución del Plan Colombia desde octubre del 2000, y de inmigrantes peruanos que ingresan al Ecuador debido a la dolarización de nuestra economía.
Es justamente por esta triple dimensión de la realidad migratoria, y por el reconocimiento a las difíciles condiciones que viven los ecuatorianos en otros países y los inmigrantes y refugiados más vulnerables en Ecuador, que el SJRM busca contribuir a generar en la sociedad ecuatoriana la conciencia de que es necesario y urgente que la exigencia al respeto de los derechos de los ecuatorianos en el exterior debe darse en consonancia y coherencia con el respeto de estos mismos derechos a los extranjeros en el Ecuador.
Más información: www.sjrmecuador.org.ec