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Programa de Acción Pública de la Federación Internacional de Fe y Alegría

Con un aval de 56 años trabajando para acercar la escuela a las poblaciones más empobrcidas, la experiencia y la buena reputación de Fe y Alegría convierten a este Movimiento de Educación Popular en un interlocutor de peso en los debates de Haití sobre su reconstrucción


En Entreculturas creemos en la educación como herramienta básica para la construcción de las personas y de la sociedad. Defendemos firmemente el derecho de todas las personas a ir a la escuela, cuanto antes mejor, pero sin importar lo tarde que se les haya hecho. Niños y niñas, jóvenes y mayores, todos son sujetos de este derecho y agentes potenciales del cambio global que ha de producirse para el restablecimiento de la justicia y de una sociedad en la que prime la equidad.

Creemos en la educación y trabajamos por ella a diario. Aquí, en España, y en todos los países del mundo en los que nos hacemos presentes a través de nuestros socios locales, principalmente, el Movimiento de Educación Popular Fe y Alegría y el Servicio Jesuita a Refugiados.

Una de nuestras principales estrategias de incidencia política orientadas a la reivindicación de este derecho fundamental es el Programa de Acción Pública de la Federación Internacional de Fe y Alegría, una iniciativa internacional, liderada por Entreculturas, que persigue un doble objetivo: sensibilizar a la población sobre la importancia que tiene la educación en el desarrollo de los individuos y de los propios países y, por otro lado, participar en la arena política para, de forma articulada con otras organizaciones de la sociedad civil y en estrecha colaboración con los organismos e instituciones educativas oficiales de América Latina, velar por que el acceso a una educación de calidad esté universalmente garantizado.

El Movimiento de Educación Popular Fe y Alegría, (germen de lo que hoy en día es Entreculturas en España) goza de una larga y sólida trayectoria en Latinoamérica. Le avalan 56 años de experiencia trabajando por acercar la escuela a las poblaciones más empobrecidas y marginales de 16 países de América Central, América del Sur y el Caribe. En algunos de ellos (como, por ejemplo, en Ecuador o en Uruguay), cuenta con el respaldo directo de los Ministerios de Educación, quienes asumen el papel complementario de este Movimiento al proporcionar la cobertura educativa que el propio Gobierno no alcanza a ofrecer.

 

 

 

 

Esta buena reputación carga de razones a Fe y Alegría en su batalla diaria por la educación. Y eso, en una situación tan compleja y delicada como es la de Haití, juega a su favor a la hora de intervenir en los debates que se están llevando a cabo en este devastado país en aras de decidir los primeros pasos para su reconstrucción.


El derecho a la educación en Haití: la urgencia de un acuerdo

El pasado mes de julio, por primera vez desde el terremoto, el Equipo Pedagógico de Fe y Alegría convocó una jornada de reflexión con expertos haitianos en materia de educación y con los responsables de 52 centros educativos del país para valorar la situación de partida y tomar posición en torno a lo que deberían considerarse como los primeros pasos a seguir de cara a propiciar la reconstrucción del país y de su sistema educativo. Fe y Alegría, al igual que Entreculturas, considera que la educación es una prioridad para el resurgir del pueblo haitiano.

Entre los principales problemas que se detectaron, y a los que debe enfrentarse Haití, caben mencionar los siguientes: la ausencia de infraestructuras escolares (ya que el terremoto destrozó los colegios o los dejó muy perjudicados), falta de recursos humanos y de profesionales cualificados, ausencia de reglamentos y de control sobre el sector privado de la educación y un sistema educativo público desarticulado.

Fe y Alegría Haití exige al Estado haitiano que garantice el derecho fundamental a la educación, recogido en los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución, y que cumpla con su promesa electoral de asegurar una educación gratuita y obligatoria para todos los haitianos y haitianas. Para ello, propone que se destine más dinero a sufragar la educación pública (es decir, financiada con fondos públicos - subvenciones) pero gestionada por entidades de la sociedad civil. En este sentido, también plantea la necesidad de una descentralización de la gestión educativa que favorezca una mayor participación y una mayor responsabilidad de los colectivos territoriales.

Fe y Alegría sugiere también que se invierta en la cobertura de servicios colaterales como el transporte escolar, los uniformes, los comedores infantiles, los materiales didácticos y, muy especialmente, en la formación y remuneración de los docentes.

 

 

 

"Consciente de que no se puede alcanzar una educación de calidad sin una estrecha colaboración con el Estado, Fe y Alegría tiende la mano a todos los actores públicos y también privados para trabajar conjuntamente en la regeneración del país", afirma el comunicado emitido por la institución jesuita.

En este sentido, Fe y Alegría-Haití ha firmado un protocolo de colaboración con el Ministerio de Educación Nacional y de Formación Profesional para poner a su disposición todas sus capacidades, humanas y técnicas, y empezar a concebir, ejecutar y monitorizar las políticas públicas en materia educativa que sean necesarias.

Asimismo, Fe y Alegría agradece en su comunicado la ayuda y la solidaridad demostrada por la comunidad internacional tras el seísmo de 2010 e insiste en la necesidad de que todo ese dinero recabado -y aún paralizado- comience a destinarse a cuestiones tan fundamentales como el derecho a la educación de todos y todas.

"Estamos orgullosos de la capacidad de trabajo que caracteriza a nuestro pueblo en situaciones extremas, y es por eso que vemos con ojos de esperanza el futuro hacia el cual caminamos. Seguimos convencidos de que, con el compromiso, el esfuerzo y la participación de todos y todas, vamos a obtener el derecho a la educación básica de calidad y gratuita para todos los haitianos; el que, por ahora, no es más que un simple sueño pero que, algún día, podrá hacerse realidad", concluye el comunicado.